En este episodio conversamos sobre escritura, filosofía y teatro con la dramaturga española Tamara Gutiérrez, quien imparte esta semana el taller «Del proceso técnico al filosófico: Mimbres de la escritura dramática», en el marco del programa DramaTourgias, que se desarrolla en el Centro Cultural de España en colaboración con el Centro Dramático Nacional.
Tamara confiesa que es imposible saber cuándo funcionan las historias: «No me planteo mucho eso cuando escribo, intento buscar conexiones entre lo que a mí me preocupa o me duele en un momento dado, con cuestiones sobre las que creo que merece la pena reflexionar como sociedad y, para mí, ahí suele estar el punto de inicio».
Nacida en Santander en 1993, es dramaturga e investigadora, graduada en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid y en Dramaturgia por la Real Escuela Superior de Arte Dramático (RESAD), también es máster en Teoría y Crítica de la Cultura en la Universidad Carlos III y en Estudios del Holocausto por la Universidad de Haifa (Israel). Como autora teatral, ha escrito ha escrito Wish You Were Here, obra finalista del Premio Internacional Agustín González (2017) o Galerna, dirigida por Ramón Barea con producción de DSS2016, Teatro Arriaga, Teatro Principal de Vitoria y Victoria Eugenia de San Sebastián. En 2018 fue seleccionada para el VII Programa de Desarrollo de Dramaturgias Actuales, en cuyo marco escribe Historia de un monstruo. Además, en 2019, obtiene la ayuda dirigida a la creación teatral de la Comunidad de Madrid para el desarrollo de su primer texto dedicado a la infancia: Mis zapatos en Praga.
Conocemos su experiencia como residente en el Centro Dramático Nacional y nombra a algunas de sus maestras y referentes como Itziar Pacual, Yolanda Pallín o Juan Mayorga. En la entrevista recorremos algunas de sus historias y los problemas que las atraviesan, como las relaciones familiares, los medios de comunicación o la violencia. «Las violencias casi siempre empiezan por el lenguaje, por la forma en que nombramos a los otros y por la forma en que nombramos el mundo, creo que, al mismo tiempo que el lenguaje tiene la capacidad de la violencia, también tiene la capacidad de sacarnos de esas estrcuturas, y como escritores esa es una de nuestras tareas», destaca.
Escucha la entrevista completa y entérate de la agenda de la semana.