El huerto en casa

En este episodio charlamos con tres apasionadas de la agroecología: Stella Rosales, Armida Ramírez y Emma Quiñónez, participantes del taller «El huerto de mi casa» que imparte César Erazo. Desde 2020, como Centro Cultural de España en El Salvador nos hemos dado la tarea de abrir el espacio a una comunidad de personas interesadas en producir alimentos saludables en sus casas, en adoptar prácticas que contribuyen al bienestar ambiental, a repensar el consumo, a mejorar la nutrición en el hogar y a reducir los costos de la canasta familiar.

Las personas participantes en el taller aprenden sobre la importancia de los suelos, a preparar nutrientes y repelentes naturales y, sobre todo, comparten la experiencia de la práctica agroecológica en sus casas. «Boté varias creencias con este curso: por ejemplo, yo creía que cuanto más regaba mejor iba, pero el ingeniero [César Erazo] tiene una frase, el que mucho riega la riega, y en realidad las plantas no necesitan estar ahogándose porque favorecemos la crianza de hongos y la putrefacción», cuenta Armida.

«La ganancia es muy buena, muy enriquecedora, saber que estamos con la naturaleza, cuidando la tierra, cuidándonos a nosotros mismos a través de lo que comemos, que es más natural que ir a comprar un tomate hermoso. pero ¿cómo lograron esa hermosura? Nosotros lo logramos al natural y me enorgullece», reconoce Emma.

En la plática también descubrimos el huerto como terapia. «Una de las cosa que a mi me dejó es la paciencia, porque uno ve la semilita y lee en trece días empieza a brotar y esos trece días son eternos pero, ya cuando va viendo todo ese proceso, es también una terapia, porque uno se desconecta de todo y está pendiente, yo tengo un güisquil que ahora está todo seco, por el tiempo que no hay lluvia, pero cuando me ha dado, a veces hasta 40 guisquiles», nos explica Stella.

El taller deja grandes enseñanzas para la producción de alimentos y para la vida. «Aprendimos también el respeto a la vida y algo que me gustó mucho y que el ingeniero siempre lo usa es que la fiesta es abajo, para resumir la importancia de la vida de los microorganismos en la tierra, desde este curso yo aprendí a respetar y valorar la presencia de cualquier bichito», nos comparte Armida.

Y antes de repasar la agenda de la semana, viajamos por el paisaje sonoro del parque El Cafetalón con El Desvanecer, una composición de Lebanjy creada al abrigo de Remezcla Tu Ciudad, un proyecto sonoro de la Red de Centros Culturales de la Cooperación Española.

Comparte

más episodios de 
  • Herzio Cultureta

Suscríbete a nuestro boletín